La Dolorita es una de las cinco Parroquias del Municipio Sucre, durante esta investigación se presentará su historia contemporánea, para obtener esta información se verificaron documentos que reposan en los anaqueles del registro subalterno del circuito Nº 1 del municipio.
La Posesión cafetalera “La Dolorita” nace dentro la Hacienda Turumo la cual perteneció en comunión familiar (hasta 1912, cuando deciden dividir sus bienes) a los hermanos Matías, Santiago y Simón Gómez quienes a su vez la habían adquirido bajo la figura de compra al señor Graciliano Gómez a fines del siglo XIX (específicamente 1889)1 y estaba conformada por las posesiones “El Rodeo” y “Hoyo del Rodeo”, también pertenecía a esta propiedad otra hacienda llamada “Las Margaritas”, que había sido adquirida por el señor Gil Ruiz Cadenas (1896), más otras posesiones entre las que mencionaremos; las haciendas de café “Punto Fijo” que fue de Gregorio Galindo (1903), y “Carimao”. Todas registradas en el archivo subalterno del municipio2, dicha hacienda se estimó en un costo de 298.793, bolívares, incluyendo el valor de las bestias e instrumentos de trabajo, oficinas, edificios e inversión de las futuras cosechas.
En 1918, Matías Gómez vende su parte de la hacienda cafetalera Turumo (incluyendo sus posesiones y fundos), a su hermano Santiago Gómez, por la cantidad de 78.000 bolívares, los que se describen de la siguiente forma:
…la suma de (Bs. 37.500) treinta y siete mil quinientos bolívares en el valor de una acción del Banco de Venezuela, marcada con el número 425; y (Bs. 18.600) diez y ocho mil seiscientos bolívares en acciones de la Compañía Anónima Telares de Caracas y Valencia…el resto del precio de (Bs. 40.500) cuarenta mil quinientos bolívares, se obliga al comprador pagarlo dentro del término de tres años contados desde hoy, abonando el interés…al vencimiento de cada mes y pudiendo hacer abonos parciales a cuenta del precio, no menor de (Bs. 1000) un mil bolívares…3
Para 1932, ya ha fallecido el señor Santiago Gómez, su esposa Doña María Teresa Hernández de Gómez decide realizar una nueva venta por (Bs. 134.000), en esta ocasión nace por primera vez en los documentos estudiados el topónimo “La Dolorita”4, es decir se distingue dentro de la descripción de posesiones y fundos. Regresa la hacienda a la posesión familiar, ya que Simón Gómez, Ángela Gómez, Dolores Gómez de Urosa y María Gómez de García, serán los compradores, que realizarán la transacción en partes iguales, ella cede todos los derechos de propiedad que le correspondían sobre los inmuebles, entre los cuales se mencionan:
…sobre la hacienda de cafetos denominada Turumo formada por las posesiones El Rodeo, Hoyo del Rodeo, La Margarita, Punto Fijo y sobre la hacienda anexa a la anterior denominada El Porvenir, formada de las posesiones El Rodeo, La Dolorita y Turumito…5
Se realizará el negocio y la venta será completada con una hipoteca contraída ante la señora María Teresa Castillo, sobre el inmueble para completar el pago, la misma fue honrada en el plazo previsto y bajo las condiciones establecidas como consta en este mismo documento bajo nota marginal, fechada el 5 de agosto de 1947, bajo el Nº 17, tomo 2.
Continuando con la sucesiones por compra tenemos que en 1947, la familia Gómez, nuevamente venderá la hacienda Turumo, pero esta vez se deslindarán de todo lo concerniente al manejo de la misma, el comprador es un industrial-comerciante de nombre Telésforo Ramírez, quien la adquiere por (Bs. 200.000), doscientos mil bolívares. Comprende la venta la Hacienda Turumo junto a sus posesiones: El Rodeo, Hoyo del Rodeo, La Margarita, Punto Fijo, y las haciendas anexas “El Porvenir” formada por La Dolorita y Turumito, cuyo uso era la producción de café.
La gratificación por la hacienda se hizo de la siguiente manera, el señor Ramírez entregó una serie de inmuebles de su propiedad, por un valor de de (Bs. 35.000) treinta y cinco mil, entre los cuales se destacaron un salón y terreno ubicados en Petare calle Guánchez, por un costo de (Bs. 4000) cuatro mil, también ofreció como parte de pago un lote de terreno en Los Dos Caminos de (525 mtsª), por un costo de (Bs. 15.000) quince mil, una casa con terreno en el sector el Dorado antiguo “Chupulún”, por (Bs. 16.000) diez y seis mil, para cancelar el resto contrajo una hipoteca por (Bs. 165.000), la cual se comprometió a pagar (Bs. 100.000) en tres años y el resto en un año a partir de la firma del documento. Es importante acotar que en este mismo documento consta en notas marginales que los compromisos fueron honrados6.
En la imagen siguiente podemos observar, en foto de Alfredo Boulton los espacios donde se encontraban parte de los bienes entregados, por el señor Alfaro a la familia Gómez
LA DOLORITA Y SU CONTEXTO HISTÓRICO 1952-1993
Para 1952 La hacienda la Dolorita es propiedad del Sr. Telésforo Ramírez, comerciante e industrial, quien manifestó en un documento de compra-venta, que la propiedad la había adquirido por compra a la familia Gómez en 1947. Esta hacienda va a limitar al norte con la hacienda Caucaguita, al sur con la hacienda la Lira, al este con la hacienda las Tapias y la Providencia y al oeste con las haciendas Cabeza de Tigre, el Refugio y el Sitio7.
Durante este año (1952), ocurre un incidente importante de señalar, la Compañía Anónima La Electricidad de Caracas manifestó al Sr. Telésforo Ramírez la necesidad de atravesar por la posesión unas líneas de transmisión de energía eléctrica para llevar corriente a los hornos crematorios del Este y con este motivo se convino en favor de la Ley de Servidumbre de paso de conductores eléctricos, otorgar el permiso para las mencionadas líneas o conductores eléctricos aéreos o subterráneos, con sus respectivas líneas de tierra, teléfonos y accesorios, incluyendo el ancho de terreno necesario para que la compañía transportará e instalará las torres, y se tomarían las picas y caminos necesarios para el acceso de los empleados que tendrían la tarea de trabajar en la faja de terreno seleccionado para la instalación, vigilancia y reparación de las líneas, torres y teléfonos mencionados8.
Se desforestará parte de La Hacienda La Dolorita para cumplir con esta disposición, los terrenos son heridos por el capitalismo industrial representado en la compañía Electricidad de Caracas.
Esta servidumbre se otorgó de manera permanente y queda establecida en aquella extensión de terreno que ocupó 400 metros pese a, esta servidumbre se extendió para dar paso a los caminos generales de acceso a la finca. La misma se otorgó por un precio de cuatrocientos bolívares (Bs. 400,00), que recibió Ramírez de la Compañía Anónima Electricidad de Caracas en dinero efectivo.
La transacción se hizo entre Nicomedes Zuloaga, Presidente de la Compañía y Telésforo Ramírez propietario del inmueble9.
Posteriormente la hacienda es vendida por el Sr. Ramírez al Sr. César Alfaro, quien a su vez vende en 1954 mil metros cuadrados (1000 mts) de la propiedad al Sr. Enrique Giral como consta en documento registrado el 28 de abril de 1954, ante el Juzgado del Distrito Sucre del Estado Miranda, distinguiéndolo con el Nº 102, folio 100.
Es para 1959, cuando comienzan los cambios profundos en esta localidad, el Sr. César Alfaro propietario de la mayor parte de la hacienda decide vender al ilustre Concejo Municipal del Distrito Sucre (418.047,46 metros cuadrados), de la propiedad junto a todas las bienechurias que se encontraban en el área a negociar.
Los límites espaciales de la hacienda la Dolorita para esta época son: al Norte con la Hacienda Turumo, propiedad de Telésforo Ramírez y con la carretera que conduce a Santa Lucia antiguo camino real; al sur con la hacienda Lira que pertenecía a Rafael Palacios y con extensión de una hacienda propiedad de Manuel Suárez; al Este con la hacienda Las Tapias que fue de Manuel Suárez; al Oeste con la hacienda El Sitio que fue de los sucesores de Tomás Bueno, la hacienda el Refugio que perteneció Héctor Rodríguez y con otra hacienda que es o fue propiedad de Bonifacio Fagundez. Esta finca se vendió por un total de (Bs. 2.403.772, 90).
Dadas las condiciones que anteceden, es primordial informar que junto al documento que apoya a esta venta, se anexó al cuaderno de comprobantes dos ejemplares del levantamiento que hemos presentado (en copia digitalizada), estos estaban firmados por el vendedor y los representantes del Consejo Municipal, los cuales reposan bajo resguardo en el Archivo del Registro Subalterno del Municipio Sucre, bajo el Nº 51, tomo 17, del tercer trimestre, en el año 1959.
Son varios los procesos que están presentados en el área de estudio y es a partir de aquí cuando los comenzaremos analizar; la Dolorita no escapó a los cambios que se produjeron con el proceso de migraciones e inmigraciones que se desarrolló en Venezuela a partir de la década del cincuenta.
En referencia al planteamiento anterior Mario Sanoja comenta:
Los cambios sociales, produjeron una modificación profunda de la sociedad para transformar nuestro país en una estructura industrial, agroindustrial y urbana dentro de una filosofía política, el Nuevo Ideal Nacional, que consagraba, la economía mixta con un instrumento añadido, la inmigración, que según las propuestas positivistas en boga desde finales del siglo XIX. Venían a “mejorar la raza” y a introducir nuevas prácticas, sociales y tecnológicas Venezuela se hizo mucho más capitalista y dependiente, se mejoró el nivel general de vida y aumentó la población.10
Para comprender lo antes expuesto, es necesario analizar la siguiente información; es posible distinguir en una misma ciudad venezolana la convivencia de dos o más modelos urbanos. En el caso de La Dolorita este fenómeno es consecuencia de las diferencias en los niveles de ingreso de los habitantes, que tienen una influencia en el espacio urbano, su paisaje y en su estratificación. Otro elemento de disparidad territorial en la ciudad lo constituyen las distintas funciones que se materializan en la ciudad, que forjan un espacio urbano. Es posible discriminar tres categorías espaciales de la morfología de una ciudad: el núcleo urbano consolidado, el espacio subintegrado y el paisaje informal11.
El núcleo urbano consolidado se caracteriza porque predominan espacios integrados a la función primordial de la sociedad, se ofrecen calidad de vida a partir de la dotación suficiente de servicios y equipamiento. Se pueden identificar algunos rasgos del paisaje que permiten distinguir tres tipos de espacio en el núcleo urbano consolidado: el centro urbano, la zona comercial y residencial y el sector industrial. El centro urbano se distingue por un paisaje que recuerda la disposición en forma de damero de sus calles y avenidas, heredado del período colonial, donde se ubican residencias y comercios.
Cuando la ciudad comienza a perder su forma de cuadrícula para desprenderse en arterias viales comienza un proceso de segmentación de la ciudad.
En cuanto a los espacios subintegrados estos albergan a la población de medianos o bajos recursos tal es el caso de La Dolorita, con predominio del último. Se caracterizan por la precariedad de algunos servicios factor que reduce la calidad de vida. La conectividad con el resto de la ciudad es de mediana a alta, en el caso de estudio se encuentra laderas con pronunciadas pendiente; poseen alta densidad poblacional, se dificulta la prestación de los distintos servicios y su equipamiento.
En el área metropolitana de Caracas existen muchas barriadas subintegradas, para este estudio se escogió la Dolorita ya que desde su consolidación como barrio presenta unas características de estudio bien particulares.
En definitiva, este espacio subintegrado, está constituido por un significativo contingente poblacional. Estos para efecto del presente estudio se clasificaron según Pablo González12 en los conuqueros (habitan la zona antes de 1950) población de la zona dedicada a la labranza de conucos para su subsistencia y el comercio menor que por la dificultad de acceso a Petare, preferían mantener sus relaciones comerciales con los habitantes de Santa Lucia del Tuy, población a la que se podía llegar por el antiguo camino real. Para ilustrar lo ya mencionado observemos la siguiente Figura Nº 3
En la figura Nº 3 observamos a Don Avelino Márquez, en su caballo un 13 de diciembre de 1946, en la Hacienda La Dolorita, donde se realizan la fiesta de “Santa Lucia”, es de notar al fondo el relieve de montaña propio para el sembradío de café, el patio empedrado propio de la época de abundancia y la vieja casona en ruinas, al fondo se logra ver el deposito y al frente se tenia un patio de secado, las fanegas de café se trasladaban al Ferrocarril Central de Venezuela cuya estación pasaba cerca, por la hacienda la Lira.
Hechas las consideraciones anteriores retomamos el siguiente testimonio:
...Con respecto a la vía de acceso es importantes acotar que la carretera nacional Petare con Santa Lucía y el Tuy pasaba por toda la entrada de la Dolorita. En ella transitaban algunos camiones y carretones con los que se trasladaba la mercancía de las haciendas y de Santa Lucia a Caracas. Esa es una carretera que existe desde la época de Gómez. Yo conocí esa carretera desde siempre, solo que era una carretera de tierra y de aquí de Baloa hasta Santa Lucía. Eso no tenía…eso era pura tierra (sic).13
Los conuqueros y parceleros de la zona se enfrentaban a dificultades para trasladarse por la deficiencia que presentaban los caminos, así como por la carencia de transporte público situación que podemos observar con alguna dificultad en la siguiente imagen, la cual esta fechada mas no identificada como de 1959.
Otro testimonio digno de acotar es el siguiente:
...no estaban así como ahora, eran carreteras de tierra y se pasaba fila arriba por todo el sector del El Limoncito, hasta caer a la Vega de Petare, donde hoy es Palo Verde, inclusive se llegaba a este lugar con el pie pelao, con las chancletitas guindando en la cintura. Había un punto de agua, donde uno se lavaba los pies para ponerse las alpargatitas para entrar al pueblo. En aquella época se venían grupos de personas caminando en la madrugada y nos apresurábamos para alcanzarlas e irnos juntos (sic).14
En igual forma, debemos señalar la ausencia médico-asistencial, por estar el área fuera de la metrópolis, y que en muchos casos le ocasionó a estos habitantes graves dificultades, que debían subsanar por sus propios medios, tal como se puede observar:
Cuando una persona se enfermaba, había que bajar a Petare, porque aquí no venia médico, para acá solamente venía el cura cuando uno estaba grave, para recibir la comunión (sic) (Monico). Mi abuela y mi mamá eran parteras, recuerdo que cuando yo vivía en la Lira, me encontré con una mujer a la orilla de la carretera que tenía una barrigota. Yo le pregunté: ¿señora que tiene?, ay, señora, que iba a Petare a dar a luz y me agarró el parto aquí. Entonces ahí mismo recogí la mujer, y la subí para arriba y la acomodé en una casa, ahí mismo llegué y le corte la tripa al muchachito y lo bañe. Yo aprendí viendo lo que hacia mi mamá, en esos tiempos uno tenía en sus casa yodo, aceite, por si acaso una cortada, y yo que era una muchacha, partié al muchachito, que le pusieron de nombre Manuel, después partiè a Agustina, Maraco, Diana, Agustín que ya son viejos (sic) (María).15
En medio de los aprietos, los sacrificios y los grandes esfuerzos para subsistir, en estos tiempos se vivía con una tranquilidad y naturalidad que constituía un profundo sentimiento de solidaridad y cooperación.
Pasa algún tiempo y se producen cambios en la Dolorita, estos se originan en el paso a su fase urbana, y la primera muestra se dará cuando el Presidente Pérez Jiménez instala en la entrada de la hacienda, máquinas recicladoras con las que se pretende solucionar un problema que trae el progreso, la producción excesiva de basura en la ciudad de Caracas, pero las máquinas no funcionaron y así comenzó el bote (relleno sanitario de Mariches, también conocido como el bote de Filas De Mariches, principal depósito de basura de Caracas durante las décadas de los sesenta y setenta) que en un principio estuvo propuesto para Palo Verde.
Hecha las consideraciones anteriores, estudiaremos la opinión de Álvaro Márquez y Lubio Cardozo:
Las ciudades hoy son el centro del drama de la polución, degradación del suelo y pérdida de la diversidad de las especies. La intensa concentración de los procesos económicos y los altos niveles de consumo de las ciudades incrementarán sus niveles y las ciudades incrementarán sus demandas de recursos. En sus cercanías, las ciudades también afectarán las tradicionales economías rurales y su adaptación a la diversidad biológica. A medida que mejores caminos son construidos, y el acceso de los productos son garantizados, la población rural adquiere los estándares urbanos de vida y la ideología que los acompaña…Las ciudades actuales se han convertido en sistemas altamente ineficientes, devoradores de energía y materiales, y con una gran salida de desperdicios…16.
Simultáneamente a lo antes expuesto, se instala en la hacienda una fábrica para hacer ladrillos y bloques, el motivo de esta instalación era cubrir las demandas que exigía la política de construcción implantada por Pérez Jiménez y fue entonces cuando se produce el cambio en la actividad económica, se dejó de producir café para producir bloque y ladrillos. En este respecto Diego Bautista Urbaneja con relación a Pérez Jiménez y la construcción señala lo siguiente:
La industria nacional…en este caso es la industria de la construcción que se aprovecha de los planes de obras públicas del gobierno… que prosiguen su proceso de integración económica particular… sustitución de importaciones. La inversión extranjera, capitales externos, sobre todo norte americanos, penetran variadas actividades manufactureras, llegando a representar el 19% de la inversión industrial en 1955 de 10, 7% que representaba en 1950. Por su parte el sector estatal de la economía obedece a la idea de transformación del medio físico y las aspiraciones de grandeza nacional que posee el régimen, mediadas también en su traducción concreta por los intereses particulares de un estrecho circulo de colaboradores.17
Mientras tanto, en las conubarciones del bote de basura se va a instalar una actividad que hasta ese momento era desconocida en la zona y que llega de Palo Verde (el lugar donde se había instalado el bote por primera vez), esta actividad consistirá en el reciclaje de la basura.
Precisando una vez mas, cabe incorporar el siguiente testimonio:
Aquí mucha gente se crió con el bote, mi papá me cuenta que él y otros vecinos esperaban que llegaran los camiones de basura a ver que traían, acuérdate que es la época del gobierno de Carlos Andrés [La Gran Venezuela], él revisaba la basura, para ver que conseguía; juguetes, ropa, telas para que mi mamá cosiera, una vez me acuerdo que consiguió una muñeca grande Belinda estaba sucia mi mamá me la lavo la vistió y ya tenia juguete nuevo… pero comida si no recogíamos, a mi mamá no le gustaba, pero otras familias de por aquí si la recogían, sobre todo dulces traídos de muchas fabricas, verduras y frutas de los mercados, como el de Mesuca… luego la cosa se puso peligrosa porque también encontraron gente muerta, dicen que los traían de otra parte, pero bueno ya crecimos y el bote no está y nosotros tenemos otra mentalidad, estudiamos y eso no lo queremos para nuestros hijos…mi papá en realidad es albañil yo no se porque revisaba el bote, el siempre dice: “ya los basureros no son como los de antes (sic).18
Sin embargo, a la par de esta actividad se desarrolla otra que marca el abandono de la agricultura, muchos de los llamados conuqueros se integran como obreros a trabajar en la alfarería buscando integrarse a la vida urbana. Precisando una vez más el testimonio de Monico deducimos:
Allí estuve trabajando hasta el año 58, cuando se echaron a perder las máquinas. El señor Aliano, que todavía vive en el barrio, estuvo arreglando el motor de la planta que hacia bloques. Cuando ya se estaba arreglando y se pegó a trabajar de nuevo, Cayo Pérez Jiménez y no se continuó trabajando, no sé por qué. Cuando Pérez Jiménez había mucha salida de bloque para el centro de Caracas pero con su caída todo se paralizó y también nuestra fuente de trabajo.19
Con la caída de Pérez Jiménez llega una nueva “desgracia a La Dolorita”, pues se paralizan en Caracas la política del concreto y por su puesto la demanda de bloques, la alfarería permanecerá cerrada y es cuando en 1959 el Concejo Municipal del Distrito Sucre adquiere del Sr. Alfaro la hacienda con su alfería mecánica y sus repuestos, los edificios de acero armado (que se van a convertir en barracas), viviendas para obreros20. Después de lo anteriormente expuesto Deyanira Méndez aclara:
En la década de los cincuenta la Fabrica allí instalada va generando un flujo de personas, las cuales han ido abandonando el campo y los conucos, hasta 1958 la industria de bloques se mantiene, con la caída de Pérez Jiménez esta fábrica cierra sus puertas, quedando muchas personas sin empleo. Posteriormente el consejo del Distrito Sucre la adquiere y con el plan de emergencia de Wolfgang Larrazaval (sic) se inicia nuevamente; ubicando además barracas para los damnificados en las adyacencias, las barracas fueron insuficientes por lo que comenzaran a proliferar los ranchos que crecieron prácticamente de manera descontrolada y anárquica.21
Se comienza a percibir en la zona los destellos de la naciente democracia y esto se sella cuando se ubica en la zona un nuevo tipo de población “los damnificados”, que procedían de diferentes barrios de Caracas, y que habían sido víctimas de las lluvias, esto fue el resultado del llamado plan de emergencia de Wolfand Larrazabal, lo que trajo a la zona un nuevo tipo de problema como el miedo ante los recién llegados, la proliferación de delitos y la imposición de sus costumbres a los habitantes de la zona. Es evidente entonces que:
En estas barracas, sinceramente, es cuando comienzan los muchachos a andar ociosos y comienza a nacer la malandrera. A mis hijos, que se criaron junto con esos muchachos, les di todo lo que yo pude de buen ejemplo y lo que tenían que hacer, haciéndole ver las cosas malas y que no se juntaran y no hicieran lo que ellos hacían y que todo el tiempo escogieran el camino recto, que tenían que estudiar y el que no estudiara que trabajara y así sucesivamente. Y cualquier muchacho que me llevaba una flor, por lo menos, yo tenía que saber de donde había salido… Pero si le digo una cosa, de ahí para acá fue donde nació la semilla de malandro aquí en la Dolorita. El primero que destaco, la primera hazaña que hizo fue al señor de la luz que lo mato ahí mismo en la panadería. Por cierto que era hijo de una señora que le decíamos la señora de las argollas porque usaba unos aretes muy grandes como zarcillo (sic).22
De manera semejante observamos un fenómeno que se repetirá tanto con “los damnificados”, como con “los invasores”, si bien traen consigo algunos servicios públicos, así mismo descargan los desamparos de la exclusión.
Especialmente en caso de las madres solteras que debían dejar solos a sus hijos para ir trabajar todo el día. Brotan las bandas, las pandillas y se despliega en el área la incertidumbre y el crimen, en este sentido expresa Yves Pedrazzini la relación de la violencia en Caracas con su área de influencia:
…Caracas (…), se ha caracterizado por una rápida urbanización, sin industrialización y por un proceso creciente de población. Que sin poder acceder a los mecanismos del mercado formal de vivienda, ha hecho realidad una forma habitacional que ha conformado barrios. Los barrios de Caracas representan mas del 60% de la población urbana…los niños comienzan trabajando en la calle y terminará quedándose en ellas, la violencia se convierte en una forma de sobrevivir.23
Se debe destacar, que pese a las dificultades que trajeron los damnificados, no se puede negar que su presencia abre una relación mayor con Petare por el incremento de transporte ya que se produce la necesidad de salir de la hacienda, porque en la zona escaseaban las fuentes de trabajo:
…Surgen hacia el este y el oeste zonas industriales que pronto quedan incrustadas en el perímetro urbano, en constantes crecimiento, dando origen a considerables problemas urbanísticos y sociales. Los barrios obreros desbocados, degeneran en zonas de tugurios o ranchos cuyas condiciones de habitabilidad extremadamente primitiva, su proliferación y las dificultades técnicas y financieras para su reubicación, constituyen el más grande problema del Área Metropolitana, planteando un sobrecogedor contraste en el paisaje…”24
Ante la situación planteada registramos otro testimonio:
Bueno, aquí apareció el primer autobusito que cobraba medio, de aquí a Petare, en la misma hora que metieron aquí a la gente en las barracas. Ese autobusito salía de aquí a las cinco de las mañana y a las seis y media estaba aquí otra vez con el otro viaje y así sucesivamente todo el día estaba trabajando. Había un solo autobús que bajaba por Turumo que era la ruta de el: Mariches ya tenía carro también: En La Dolorita vieron que podían meter otro autobús y así comenzó a venir otro y así sucesivamente fue creciendo (sic).25
El transporte y la ubicación de los damnificados dará pie a nuestra tercera y nuestra última muestra poblacional “el invasor” que busca solucionar su problema habitacional pero que violentamente se instalará, aunque no sólo invadirá la Dolorita, también lo hará en las antiguas posesiones Mariche, Las Mercedes, La Veguita, Caballo Mocho, El Limoncito, Vista Hermosa, Turumo, Caucaquita, Chaguramas, La Laguna, Altos de Tomás, La Arboleda, Las Flores, La Fénix, El Refugio , la Lira, y las Tapias entre otras, esto ocasionó que los propietarios de las haciendas recurrieran a las autoridades, en este caso representada en la Guardia Nacional, pero sin el éxito esperado, convirtiéndose esta zona en Territorios Populares o Asentamientos Urbanos No Regulados.
Precisando la llegada de Domingo Pacheco (Primer invasor de La Dolorita según testimonio) exhibimos el siguiente párrafo:
Una vez viene mi sobrino Domingo Pacheco, que por cierto lo criamos nosotros, mi mamá y mi papá. Bueno Domingo se había ido para Petare y vino con un fin: yo voy a hacer un rancho aquí en La Dolorita. Muchacho…le dije yo. Respondió él: No, no, no yo voy a invadir esta broma. Y tu crees que te dejen…si, si, usted va ve que yo voy hacer un rancho. Para mi sorpresa una noche viene Domingo con un camioncito y el colchoncito nada mas y unas tablitas y se metió por mi casa y se regediendo(sic) monte como un león por ahí pa´ riba (sic) y vino a salí aquí casi a la entrada, por donde vive ahora Miriam [Familia La Rosa]…Domingo llego hizo un tarantín, un piazo de barraca, un piazo de rancho totalmente y ahí se metió con su familia. Amaneció ahí. Y Domingo me dijo: “mi tio, esto lo voy a invadi yo(sic), aquí esta el primer rancho, este rancho es mío, aquí voy a meté (sic) yo gente pol (sic) cantidad, usted va ve (sic)”. Y se hablo con ese poco de gente, por lo menos con las limas y un poco de gente pa´alla y pa´ca (sic) y todo el mundo vino haciendo su ranchito por ahí.26
Las invasiones representa según Antonia Muñoz,27 un grave problema y cuando se invade se presentan dos salidas; o no haces nada y los dejas perturbando una propiedad privada; o te amparas en la Constitución. En el caso del proceso invasión de la Dolorita se acusaron a las autoridades de atropello y en muchos casos fue imposible el desalojo.
En este propósito, María Cruz Fadul Gómez infiere:
Uno de los factores importantes a tomar por los invasores de los terrenos es el conocimiento acerca de la propiedad y de la vialidad de invadir o no ciertos terrenos que se encuentran desocupados, lo cual forma parte de la estrategia a seguir en el proceso de ocupación…las redes de información que se tejen alrededor de los posibles terrenos a ocupar van a estar presentes en cualquier proceso de ocupación ya que son los que aportan elementos esenciales acerca de la viabilidad de invadir, la tenencia y límites del terreno.28
El problema de fondo era que hacer con esa población y se optó por tratar de implementar proyectos cooperativos para mejorar la calidad de vida de sus habitantes, instalándose servicios públicos que fueron llegando a los diferentes barrios y que se organizaron en lo que actualmente es una Parroquia.
La invasión de La Dolorita fue violenta según se ha visto:
Cuando se dieron cuenta que se estaban cogiendo La Dolorita, no juegue, la policía venia y tumbaba esos ranchos y la gente en la noche los volvía a hacé (sic) y se llevaban a la gente presa. Por lo menos Domingo fue preso más de una vez.29
Es a partir de ese momento cuando La Dolorita se convierte en barrio con tres tipos de pobladores: los conuqueros o parceleros, los damnificados y los invasores, tres grupos con orígenes diferentes, y así mismo con sus propias historias que relatar, pero ahora debían convivir y constituir un mismo frente.
Como ejemplo de esta situación cabe agregar lo siguiente:
Yo vengo de San Antonio, El Valle. Me sacaron de allá porque eso lo pusieron un poco de edificios y como uno quedaba en to´(sic) frente de la Escuela Militar en un ranchito así como este, dijeron que era muy peligroso con el rancho y una plomamenta, lo menos, en la Escuela Miliar, ahí nos sacaron (sic).30
La Dolorita se convierte en un modelo de población nacional: con sus múltiples contradicciones, diversas costumbres, tradiciones, nuevas vivencias y con ellas diferentes calamidades producto del cambio sin planificación y esto acarrea serios problemas de convivencia tal es el caso de la “propiedad de la invasión” y los derechos que obtienen “cuando se llega primero”, en relación a esto damos una mirada a la siguiente situación:
Recuerdo que se hablaba de un tal Golilla que vivía en las barracas. El era el jefe del malandraje junto con un señor que se llamaba Parrita que también vivía en las barracas. Pero Parrita no se metía con nadie, era un señor que no le gustaba hacer maldades. Ese Golilla ¿tu sabes lo que hacia, el muy sinvergüenza?: la gente hacia sus banqueos por ahí y con la misma, venia uno buscando un terreno y le vendí el banqueo. Ese tuvo inconveniente con el tal Maestro Bartolo, porque donde vive Marquito ese banqueo era del Maestro Alicio y él hizo su banqueo (…) Así se la pasaba un poco de muchachos que se la pasan sentados to´ (sic) el día, al frente de lo que ahora es el liceo, se la pasaban bebiendo, jugando y decían que fumaban drogas.31
Otro ejemplo que ilustra la descomposición social, la agresión y el pillaje lo tenemos a continuación en ese mismo sentido:
Cuando empezó el barrio agarré a mas de uno con la gallina en la mano; recuerdo que una vez agarré a uno y le hice con el machete así en la cara: ¡Mira, muévete cará, muévete cará!...A Rubén, que era chofer del Doctor Amengual, le dije: llévame a Petare que estos muchachos estaban robando en mi casa y tienen las gallinas aquí; yo quiero que tú me hagas un favor y me lleves a Petare. El metió los muchachos en el carro y nos fuimos a Petare a denunciar a los elementos.32
Si bien la llegada y permanencia de este grupo de personas provenientes de otros lugares de la ciudad capital, condujo un sin número de problemas como el ya citado y se creó un clima de desconfianza En la localidad, ya es imposible establecer los límites entre la “buena gente” y los que traen “mala vida”. Porque son “espacios de nadie”, encrucijadas donde a la vuelta de una naciente calle cualquier cosa puede suceder. Se ha convertido la antigua hacienda en depósito de Caracas, donde conviven los excesos de la metrópolis por una parte, la opulencia en el consumismo capitalino evidenciado en las grandes toneladas de basura que llegan a la zona que se ha convertido en el basurero de la ciudad y por la otra el excluido social víctima de la descomposición postpetrolera.
CONSIDERACIONES FINALES
El área que una vez abasteció a Caracas de café hoy le funciona como refugio, resulta fácil ocultarse en las frías montañas de algún delito cometido, gracias a la tragedia social donde las aglomeraciones permiten una vida múltiple, y abundan las oportunidades para la aventura y la desventura. Son muchos los que habitan la capital, pero provienen de diversos puntos locales, nacionales e internacionales. Esboza Rodolfo Quintero desde su obra “El petróleo y nuestra sociedad”, la siguiente nota:
El criollo de “mal vivir” se asocia con el extranjero de “mala vida” introducido al país sin documentos, con el carácter de “técnico”, de “artista de la radio”, turista o agente de lucha contra el comunismo. El arrojo del nativo y la experiencia del extraño, se combinan y abren nuevas perspectivas al oficio. El delincuente doméstico, de aspiraciones limitadas y planes de menor escala, es sustituido por el moderno. El ratero cede su posición al hampón”.
Según lo citado y raíz de la desaparición de objetos personales y propiedades, también se perdió el respeto por el foráneo, quien en muchos casos resultó víctima de la situación, y aunque parezca contradictorio ganó temor y sufrió represión social. Esto puede entenderse en la consideración siguiente:
Cuando yo llegue ya estaban las barracas allá abajo y había mucho malandraje en esas barracas. Uno no podía pasar por ahí de noche. A mí gracias a Dios que tan siquiera siempre me han considerado. Yo tenía mis niñitas pequeñitas, como yo pasaba y ellos se jugaban con ellas. Las muchachas eran cariñositas. Cuando yo venia de noche decían ellos mismos: cuidado con meterse con el señor; el es papa de las niñitas que son muy cariñositas. Bueno, no se metían conmigo. Una vez me salio uno me dijo que le diera un cigarro y, estaban los otros y le dijeron: ¡epa! No tienen por que meterse con ese señor, el vive allá arriba y no queremos inconvenientes en esa zona.34
El Estado Democrático postperezjimenista, mantuvo una posición indiferente ante las invasiones, sin tomar en cuenta las necesidades reales de organización y participación de la población.
Intentaron cubrir estas carencias con el acercamiento de los servicios públicos, producto de las constantes peticiones populares y estas se reflejaron con la llegada en 1960 del servicio de luz eléctrica, el servicio de transporte público para 1963, se comenzó el proceso de asfaltado de la carretera y luego en 1964 realizó su aparición por tuberías, el servicio de agua potable.
A la par de esto comienzan a instalarse en la zona centros de abastecimiento de víveres, pero es importante acotar que esta iniciativa se dio en primer lugar por los recién llegados a La Dolorita, en este orden de ideas se puede citar:
Ahí mismo que Domingo, monta su taguarita y entonces fue matando cochino todas las semanas y fue vendiendo se fue haciendo negocio, pero como él era un muchacho que no tenia mucho real, lo que hizo fue abrirle camino a los demás. Entonces llegó y ese lugar donde está el supermercado “El Sitio”, ese lo vendió Domingo teniendo ya prácticamente un ambiente formado para negocio. Abajo en el 19 de Abril, también montaron otro negocio, por cierto, unos muchachos de Los Teques. Otro, también fue el señor del bodegón que es una gallera. Esos negocios se hicieron propiamente, en la medida que se iba haciendo el barrio. La primera panadería fue la de abajo en la redoma. Esta la hicieron casi enseguida cuando hacen las barracas, comenzó muy sencillamente y luego se fue ampliando, como muchos otros negocios, algunos de los cuales terminaron siendo hasta supermercado.
Como puede apreciarse, los habitantes se constituyen en los primeros comerciantes, mientras que otros se emplean en la construcción de las vías de acceso en razón a esto citamos el siguiente ejemplo:
El asfaltado de la carretera de Mariches lo hicimos, porque yo también trabaje ahí, por los años 63. Tuve un año de guachimán aquí en la carretera cuando estábamos en el movimiento de tierra para ensanchar la carretera. Ese empalme que tenemos en Vista Hermosa es la carretera Guarenas, ese fue un empalme que se hizo en el año 61 por ahí y la carretera vieja era la que baja por aquí por Mesuca, esa era la carretera de Santa Lucia que viene a salir aquí que se empalma donde esta la panadería que empalma con Guarenas (sic).36
Estos trabajos harán posteriormente atractiva la zona para la instalación de fábricas que hoy conforman la zona industrial de La Dolorita y Los Mariches.
NOTAS
1 Documento inscrito 04 de Octubre de 1889.ARSMS (Archivo del Registro Subalterno del Municipio Sucre). Protocolo Cuatro, Tomo U, Núm. 1
2 Documento inscrito 16 de septiembre de 1896. ARSMS, Protocolo 1, núm. 1
3 “Matías Gómez vende a Santiago Gómez su parte de la Hacienda Turumo”, ARSMS. 1918, Tomo U, Núm. 82.
4 Cf. Deyanira Méndez. Parroquia La Dolorita, En: Serie ¿Quiénes somos?, “Origen del Nombre [La Dolorita], el origen de su nombre se encuentra estrechamente vinculado con Nuestra Señora de Los Dolores, expresión sublime de nuestra madre la Virgen Maria, representada con el corazón traspasado por siete puñales. No obstante, en este lugar existió entre otras tantas, una hacienda con el nombre de La Dolorita, heredando así, el nombre tanto el barrio como la parroquia”. Op. cit., p.1
5 “María Teresa Hernández vende la Hacienda Turumo”, ARSMS. 1932, Tomo U, Protocolo 1, Folio 188, Núm. 122.
6 “La Familia Gómez venden a Telésforo Ramírez la Hacienda Turumo” ARSMS. 1947 Tomo 3, Protocolo 1, Folio 77-85, Núm. 32.
7 “Telesforo Ramírez compra la finca La Dolorita a la familia Gómez”. ARSMS. (Municipio Sucre). 1947 (Tercer Trimestre), Protocolo Primero, Tomo 3, Folio 76, Núm. 32.
8 “Algunos petareños aún recuerdan haber jugado en los campos sembrados de las haciendas cercanas, y nadado en las riberas de los ríos Guaire y Caurimare. Hoy todo eso se ha perdido y para el recuerdo sólo queda esta fotografía del reconocido crítico de arte Alfredo Boulton, cuya fecha se desconoce, pero que seguramente fue tomada entre 1940 y 1950 desde la casa del pintor Tito Salas, quien vivió la mayor parte de vida en Petare.” Comentario en nota junto a la imagen.
9 “La compañía anónima” La Electricidad de Caracas”( representada por el Dr. Nicomedes Zuloaga), ha manifestado la necesidad que tiene de atravesar la posesión cuyos senderos generales he expresado (Finca La Dolorita), con unas líneas de transmisión de energía para llevar corriente a los hornos crematorios del este por ‘Ley de Servidumbre y compra al Sr. Telesforo Ramírez.
domingo 26 de junio de 2011
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